La cubierta es el accesorio que más rentabilidad da en Galicia. No solo protege el agua: alarga la temporada, reduce el consumo de la bomba de calor y baja el mantenimiento. Te explico los tipos que hay.
Tipos de cubierta para piscinas en Galicia
Las cubiertas se dividen en tres grandes grupos según el grado de protección y el presupuesto:
- Cubierta flotante o de burbuja: la más económica, retiene el calor y reduce la evaporación nocturna.
- Cubierta rígida o telescópica: estructura de paneles que se desliza para cubrir o descubrir la piscina.
- Cubierta fija o invernadero: estructura permanente que crea un espacio climatizado para baño durante todo el año.
La cubierta y la bomba de calor: juntas funcionan mejor
Si vas a climatizar con bomba de calor, la cubierta es casi imprescindible. Sin cubierta, la bomba pierde calor por la noche y trabaja el doble. Con cubierta, el consumo baja entre un 40% y un 60% y la temperatura se mantiene estable.
La combinación bomba de calor + cubierta es la más rentable para el clima atlántico gallego, donde las noches frescas hacen que el agua se enfríe rápidamente sin cubierta.
Mantenimiento y limpieza
La cubierta también reduce drásticamente el mantenimiento. Evita que las hojas, el polen y la lluvia entren en el agua, lo que significa menos skimmer, menos limpieza y menos productos. En una piscina con cubierta, el agua del invierno sale casi cristalina.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una cubierta para piscina en Galicia?
Depende del tipo. Una cubierta flotante es la más económica (desde unos cientos de euros), mientras que una cubierta telescópica o un invernadero son una inversión mayor. Te asesoramos la mejor opción para tu modelo en el presupuesto.
¿La cubierta necesita permiso municipal?
Una cubierta fija o invernadero puede requerir licencia en algunos ayuntamientos gallegos, especialmente en zona costera protegida. Las cubiertas flotantes o desmontables generalmente no lo necesitan. Consulta con tu ayuntamiento antes.
